A orillas del emblemático Lago de Tequesquitengo, uno de los destinos turísticos más queridos del estado de Morelos, se encuentran las Villas IMSS, un espacio de recreación y descanso que desde hace décadas representa un refugio ideal para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social y sus familias, pero también para quienes buscan una experiencia tranquila en contacto con el agua y el sol.
Rodeadas de jardines tropicales, palmeras y una vista inigualable del lago, las Villas IMSS son una muestra del espíritu con que fue concebido el turismo social en México: brindar bienestar, descanso y salud a través del contacto con la naturaleza y la convivencia. Su arquitectura funcional, sus amplias áreas verdes y su ubicación privilegiada hacen de este sitio un punto emblemático dentro del paisaje turístico de Tequesquitengo.
Un espacio con historia y propósito social
El Centro Vacacional IMSS de Tequesquitengo forma parte de una red de espacios recreativos creados por el Instituto Mexicano del Seguro Social a mediados del siglo XX con el propósito de ofrecer a los trabajadores derechohabientes lugares accesibles donde pudieran descansar, convivir con sus familias y disfrutar de entornos saludables.
En Tequesquitengo, este proyecto tomó forma a orillas del lago, aprovechando el clima cálido y la belleza natural del entorno. Desde entonces, las Villas IMSS se convirtieron en un símbolo del turismo familiar mexicano, un sitio que combina comodidad, sencillez y contacto directo con el paisaje.
A lo largo de los años, miles de familias han pasado por sus instalaciones, ya sea para disfrutar de unas vacaciones completas o simplemente para pasar un fin de semana junto al lago, contemplando el atardecer y respirando la tranquilidad que caracteriza a esta región de Morelos.
El encanto natural del Lago de Tequesquitengo
El principal atractivo de las Villas IMSS es, sin duda, su cercanía con el Lago de Tequesquitengo, una de las joyas naturales más valiosas del centro del país. Conocido popularmente como “el mar de Morelos”, este cuerpo de agua de origen natural ofrece un clima privilegiado durante todo el año y es escenario de múltiples actividades acuáticas.
Desde las Villas, los visitantes pueden contemplar la superficie azul del lago, practicar deportes como moto acuática, esquí, kayak o paseo en lancha, o simplemente disfrutar de la vista desde las terrazas y jardines. Las tardes son especialmente hermosas, cuando el sol desciende sobre las montañas del sur y tiñe el agua de tonos dorados y anaranjados.
El entorno de Tequesquitengo es además rico en biodiversidad. En los alrededores abundan aves acuáticas, árboles tropicales y plantas florales que llenan de color el ambiente. El aire fresco y la luz intensa hacen del sitio un paraíso para quienes buscan descansar del ritmo urbano.
Instalaciones y servicios para el bienestar
Las Villas IMSS cuentan con una infraestructura pensada para el descanso, la recreación y el bienestar familiar. Entre sus instalaciones destacan albercas amplias, áreas deportivas, zonas de juegos infantiles, asadores, canchas y jardines donde se pueden organizar convivios o actividades grupales.
Los alojamientos están distribuidos en pequeñas casas o villas rodeadas de vegetación, lo que brinda privacidad y una sensación de estar dentro de un entorno natural. Los interiores conservan un estilo sencillo y funcional, con los servicios necesarios para disfrutar de una estancia cómoda sin perder el contacto con el aire libre.
El centro también cuenta con comedores y áreas de servicio donde los visitantes pueden disfrutar de alimentos típicos de la región, además de zonas comunes para actividades culturales o recreativas. En conjunto, todo el espacio está diseñado para promover la convivencia, la salud y el disfrute en familia, pilares fundamentales del turismo social impulsado por el IMSS.
Actividades y atractivos cercanos
La ubicación de las Villas IMSS permite a los visitantes explorar los atractivos de la región de Tequesquitengo y sus alrededores. Muy cerca se pueden realizar recorridos en lancha por el lago, visitar el famoso templo sumergido, practicar paracaidismo, buceo recreativo, paseos en velero o disfrutar de los miradores que ofrecen vistas panorámicas del entorno.
A pocos kilómetros se encuentra el Balneario Las Huertas y el Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, uno de los sistemas de cuevas más espectaculares del país. También se puede visitar la ciudad de Jojutla, con su mercado tradicional y su ambiente típico de pueblo morelense, o disfrutar de un paseo por las comunidades cercanas donde se ofrecen artesanías y productos locales.
Un refugio de tranquilidad y memoria colectiva
Más allá de su valor turístico, las Villas IMSS de Tequesquitengo tienen un significado afectivo y cultural profundo. Para muchas familias mexicanas representan recuerdos de infancia, vacaciones inolvidables y momentos de descanso compartidos entre amigos y seres queridos.
Estos espacios, que combinan naturaleza, convivencia y bienestar, han contribuido durante décadas al fortalecimiento de una cultura del descanso ligada a la salud física y emocional. En una época donde la vida cotidiana avanza con rapidez, las Villas IMSS siguen ofreciendo algo esencial: la posibilidad de desconectar, respirar y volver a sentirse parte de un entorno natural que invita a la calma.
Tequesquitengo, un destino para todo el año
El clima cálido de Tequesquitengo, con temperaturas que rara vez bajan de los 25 grados, permite disfrutar de las Villas IMSS durante cualquier época del año. Ya sea en vacaciones, fines de semana o escapadas cortas, el sitio ofrece una experiencia que combina la serenidad del paisaje con la alegría propia de los destinos acuáticos.
Los jardines verdes, las vistas al lago y el ambiente familiar hacen que cada visita sea una oportunidad para reconectar con lo sencillo: el sol, el agua, la risa y la convivencia. En un entorno que parece suspendido entre el descanso y la aventura, las Villas IMSS en Tequesquitengo siguen siendo un símbolo del turismo social y del espíritu de bienestar que caracteriza a Morelos.
En definitiva, este espacio invita a detenerse, mirar el lago y disfrutar del momento, recordando que el verdadero descanso no está en la distancia, sino en la capacidad de encontrar armonía con el entorno y con uno mismo.











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