En el corazón del estado de Hidalgo, México, donde el semidesierto se transforma en un cañón exuberante gracias al río Tolantongo, se encuentra uno de los destinos termales más encantadores y menos masificados de la región: La Gloria Tolantongo. Ubicado a un costado de las Grutas Tolantongo, a aproximadamente 43 km de Ixmiquilpan en el municipio de Cardonal (C.P. 42374), este parque ecoturístico ofrece una experiencia íntima y natural de aguas termales, cascadas y paisajes impresionantes.
Puedes ubicarlo fácilmente con este enlace de Google Maps: https://maps.app.goo.gl/ejawpF3ebu26rYS18.
A diferencia de su vecino más famoso, las Grutas de Tolantongo —conocidas por sus grandes cascadas termales, pozas colgantes y túneles de agua—, La Gloria se presenta como una alternativa más tranquila, acogedora y económica. Situado en el mismo cañón box pero del lado opuesto del río, comparte el origen geotérmico: aguas cristalinas que brotan a temperaturas entre 35-38 °C, ideales para relajar el cuerpo y admirar la naturaleza. El nombre “La Gloria” evoca precisamente esa sensación de paz y maravilla que muchos visitantes describen al llegar.
¿Qué hace especial a La Gloria Tolantongo?
El principal atractivo es su cañón natural dividido por el río, con pozas termales de diferentes profundidades y tamaños. Aquí no encontrarás toboganes artificiales ni multitudes extremas; en cambio, predominan piscinas naturales formadas por la erosión milenaria, pequeñas cascadas que caen directamente a las albercas y terrazas de piedra donde el agua fluye constantemente. Muchas pozas están rodeadas de vegetación verde que contrasta con las paredes rocosas rojizas del cañón, creando un ambiente casi mágico.
Entre las actividades destacan:
- Bañarse en pozas termales naturales con vistas al cañón.
- Relajarse bajo cascaditas calientes que masajean la espalda.
- Caminar por senderos cortos que conectan las diferentes áreas.
- Disfrutar de puentes o accesos que permiten cruzar hacia zonas más privadas.
Es un lugar perfecto para familias, parejas o grupos pequeños que buscan desconexión sin el ajetreo de los parques más grandes. Muchos lo prefieren para pasar la noche, ya que ofrece opciones de hospedaje como cabañas rústicas, domos o áreas de camping, con vistas directas al río y las montañas.
Acceso, costos y horarios (actualizados 2026)
Llegar a La Gloria es sencillo pero requiere planificación. Desde la Ciudad de México, el trayecto toma alrededor de 3-4 horas por la autopista México-Querétaro y luego la carretera hacia Ixmiquilpan. Desde ahí, son unos 43 km por carretera pavimentada pero sinuosa, ideal para autos medianos o altos. El acceso principal suele ser por el puente o entrada de las Grutas Tolantongo, y luego cruzas al lado de La Gloria.
Según información oficial del sitio lagloriatolantongo.com.mx, los horarios son de 7:00 a.m. a 7:00 p.m., con entrada permitida durante todo el día (recomiendan llegar temprano para aprovechar). Las tarifas actuales incluyen:
- Adultos: $150.00 MXN (entrada general).
- Niños (a partir de 6 años): tarifa regular similar o reducida.
- Estacionamiento: $20.00 MXN por vehículo (tiempo ilimitado).
- Acceso vía puente de Tolantongo: también $150.00.
Nota: Si te hospedas en las instalaciones de Grutas Tolantongo, a veces hay descuentos o accesos combinados más baratos (por ejemplo, $70-$120 en promociones pasadas). Todos los pagos son preferentemente en efectivo. El parque cuenta con estacionamiento 24 horas, baños, vestidores y áreas para comer (puestos locales o llevar tu propia comida).
Comparación con las Grutas Tolantongo: ¿cuál elegir?
Muchos visitantes confunden ambos lugares porque están literalmente uno al lado del otro, separados por el río. Las Grutas son más grandes, con atracciones icónicas como la cascada principal, el túnel sumergido, pozas colgantes y puentes colgantes espectaculares. Su entrada cuesta alrededor de $230 MXN y atrae más turismo nacional e internacional, lo que puede significar más gente en temporada alta (semana santa, vacaciones de verano, fines de semana largos).
La Gloria, en cambio, es más pequeña, natural y “hogareña”. Sus pozas están más concentradas, el ambiente es menos concurrido y se siente más íntimo. Muchos reseñan que es ideal para pernoctar o para quienes buscan tranquilidad. En reseñas de Tripadvisor y YouTube, visitantes destacan que “La Gloria es una joya hermosa, alternativa a las Grutas”, con un cañón similar pero “todo más cerca y acogedor”. Otros recomiendan visitar ambos en el mismo día: entra por Tolantongo y cruza al lado de La Gloria.
Consejos prácticos para tu visita
- Llega temprano (ideal antes de las 9:00 a.m.) para evitar el sol intenso y encontrar pozas libres.
- Lleva efectivo, protector solar biodegradable (el agua termal es sensible), toallas, chanclas antideslizantes y snacks.
- Si viajas en temporada de lluvias (junio-octubre), verifica el clima, ya que el cañón puede tener corrientes más fuertes.
- Combina con otros atractivos cercanos: el Parque EcoAlberto (con experiencias huicholes), Ixmiquilpan (mercado y arquitectura otomí) o las minas de Taxco.
- Para hospedaje, revisa Airbnb o el sitio oficial: hay domos, cabañas y opciones glamping con vistas increíbles.
- Contacto: Teléfono +52 772 135 5977 o correo informes@lagloriatolantongo.com.mx. Su página de Facebook y sitio web oficial son las mejores fuentes para actualizaciones.
Por qué visitar La Gloria Tolantongo
En un México lleno de maravillas naturales, La Gloria Tolantongo representa lo mejor del ecoturismo accesible: aguas termales puras, paisajes de cañón que quitan el aliento y un ambiente sereno que invita a la reflexión y el descanso. Es perfecto para quienes buscan una experiencia auténtica, sin multitudes ni precios elevados, pero con la misma magia geotérmica que hace famosa a la zona.
Si estás planeando un viaje desde la Ciudad de México o Querétaro, considera este rincón de Hidalgo. Ya sea un día de relax o una escapada de fin de semana, La Gloria te regala esa sensación de haber encontrado un “paraíso secreto”. Un lugar donde el agua caliente abraza, el cañón impresiona y la naturaleza te recuerda lo valioso de lo simple.











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