En el vasto paisaje selvático de Quintana Roo, donde la naturaleza esculpe escenarios únicos bajo la superficie de la tierra, se localiza el Balneario Parque Dos Ojos, uno de los espacios naturales más emblemáticos de la Riviera Maya. Este sitio forma parte de una extensa red de ríos subterráneos y cavernas inundadas que caracterizan a la región, convirtiéndose en un punto privilegiado para quienes buscan explorar cenotes, disfrutar de aguas cristalinas y vivir una experiencia de contacto profundo con la naturaleza.
La zona donde se ubica el parque destaca por su riqueza geológica y biológica. A lo largo de miles de años, la filtración del agua a través de la roca caliza dio origen a sistemas subterráneos que hoy pueden recorrerse y admirarse. Dos Ojos debe su nombre a dos grandes cavidades circulares conectadas entre sí, cuyas aguas transparentes recuerdan la forma de un par de ojos abiertos hacia el interior de la tierra.
Un entorno natural de gran valor ecológico
El Balneario Parque Dos Ojos se encuentra inmerso en un entorno selvático que conserva gran parte de su vegetación original. Árboles de distintas especies, lianas, palmas y plantas endémicas conforman un paisaje verde que acompaña el recorrido hacia los cenotes. Este entorno no solo brinda sombra y frescura, sino que también alberga fauna característica de la región, como aves, reptiles y pequeños mamíferos.
La importancia ecológica del lugar radica en su función como reserva de agua dulce. Los cenotes y ríos subterráneos de la península de Yucatán constituyen una de las principales fuentes de agua de la región, por lo que su conservación resulta fundamental. Visitar un espacio como Dos Ojos implica reconocer su valor natural y asumir un compromiso con su cuidado.
Aguas cristalinas y visibilidad excepcional
Uno de los mayores atractivos del Balneario Parque Dos Ojos es la claridad de sus aguas. La visibilidad dentro de los cenotes es notable, lo que permite apreciar con detalle las formaciones rocosas, estalactitas, estalagmitas y pasajes subacuáticos que conforman este sistema. La experiencia de nadar o flotar en estos espacios se distingue por una sensación de tranquilidad y asombro constante.
La temperatura del agua se mantiene fresca durante todo el año, lo que resulta especialmente agradable en climas cálidos. Esta característica hace que el parque sea una opción atractiva en distintas temporadas, ya sea como parte de un viaje largo por la Riviera Maya o como una visita puntual durante una jornada de exploración.
Actividades para distintos tipos de visitantes
El parque ofrece diversas formas de disfrutar sus cenotes, adaptándose tanto a visitantes primerizos como a quienes ya tienen experiencia en entornos subterráneos. La natación recreativa es una de las actividades más comunes, ya que permite explorar las áreas cercanas a la superficie con tranquilidad.
El esnórquel es otra opción popular, pues brinda la oportunidad de observar el mundo subacuático con mayor detalle. Gracias a la transparencia del agua, incluso quienes no cuentan con experiencia previa pueden disfrutar de esta actividad de forma cómoda.
Para quienes buscan una experiencia más profunda, existen recorridos guiados que permiten adentrarse en cavernas y pasajes más amplios del sistema, siempre bajo condiciones controladas. Estos recorridos ofrecen una perspectiva distinta del mundo subterráneo, mostrando la complejidad y magnitud del paisaje oculto bajo la selva.
Un espacio para la contemplación y el descanso
Además de las actividades acuáticas, el Balneario Parque Dos Ojos es un lugar ideal para relajarse. Las áreas naturales que rodean los cenotes invitan a sentarse, observar el entorno y disfrutar del sonido del agua y la naturaleza. Este tipo de experiencia resulta especialmente valiosa para quienes buscan un ritmo de viaje más pausado, lejos de ambientes saturados.
Muchos visitantes destacan la sensación de desconexión que se experimenta al estar en este entorno, donde el tiempo parece transcurrir con mayor lentitud. La combinación de silencio, frescura y paisajes naturales crea un ambiente propicio para el descanso físico y mental.
Turismo responsable y conservación
La visita a un espacio natural como Dos Ojos conlleva una responsabilidad. Es fundamental respetar las normas establecidas dentro del parque, evitar el uso de productos químicos que puedan contaminar el agua y no tocar las formaciones rocosas, ya que estas tardan miles de años en formarse.
Adoptar prácticas de turismo responsable contribuye a la preservación de los cenotes y garantiza que futuras generaciones puedan disfrutar de estos entornos. Pequeñas acciones, como no dejar basura y seguir las indicaciones del personal, tienen un impacto significativo en la conservación del ecosistema.
Integración con la oferta turística de la Riviera Maya
El Balneario Parque Dos Ojos puede formar parte de un itinerario más amplio por la Riviera Maya, una región que combina playas, selva, cenotes, zonas arqueológicas y comunidades con fuerte identidad cultural. Esta diversidad permite crear rutas de viaje que integran naturaleza, historia y descanso.
Después de visitar el parque, muchos viajeros optan por continuar su recorrido hacia otros cenotes cercanos, explorar áreas costeras o visitar sitios arqueológicos, logrando así una experiencia completa que refleja la riqueza del sureste mexicano.
Recomendaciones para la visita
Para disfrutar plenamente del parque, se recomienda llevar traje de baño, toalla, calzado cómodo, ropa ligera y agua para mantenerse hidratado. También es conveniente considerar el uso de protector solar biodegradable y seguir las indicaciones de cuidado ambiental.
Planear la visita con anticipación permite aprovechar mejor el tiempo y elegir horarios con menor afluencia, lo que favorece una experiencia más tranquila.
Conclusión: un tesoro natural que invita a ser descubierto
El Balneario Parque Dos Ojos representa uno de los ejemplos más impresionantes de la riqueza natural de Quintana Roo. Sus cenotes, aguas cristalinas y entorno selvático ofrecen una experiencia que combina aventura, contemplación y contacto profundo con la naturaleza.
Visitar este parque es una oportunidad para descubrir el mundo subterráneo que define gran parte del paisaje de la península de Yucatán y para comprender la importancia de conservar estos espacios. Ya sea como parte de un viaje largo por la Riviera Maya o como una escapada puntual, Dos Ojos deja una huella duradera en quienes se adentran en sus aguas y recorren sus senderos.
Dos Ojos es un sistema de cuevas inundadas ubicada al norte de Tulum, a medio camino con el estado de Yucatán. Su extensión explorada es de 82 kilómetros, con 28 entradas de pozos conocidas como cenotes. Es aquí donde se ha fundado el Parque Dos Ojos, que ofrece cinco cenotes habilitados para que sus visitantes puedan admirar y apreciar su belleza y tesoros naturales: Dos Ojos, Jaguar, El Pit, Misterio Maya y Nicte Ha.
Flora y fauna son abundantes en el Parque, y sus caminos suelen estar inundados por el aleteo de rítmicas y delicadas mariposas, aves y animales silvestres.
El Parque Dos Ojos ofrece todas las instalaciones y servicios necesarios para una estancia perfecta, entre los que se cuentan:
-* Restaurante
-* Sanitarios
-* Renta de lockers
-* Regaderas
-* Palapas
-* Senderismo
-* Renta de bicicletas
-* Hamacas y camastros
-* Transporte
-* Masajes
-* Estacionamiento
Horario
Lunes a domingo de 08:00 a 17:00.
Tarifas
Entrada general: $100
Cenotes: Individual y por tipo de actividad.
Contacto
Teléfono: 01(984) 160 0906
Correo: parquedosojos@gmail.com
Sitio web: www.parquedosojos.com
Facebook: www.facebook.com/ParqueDosOjos
Ubicación
Carretera Federal Cancún – Tulum km 124, Ejido Jacinto Pat, Tulum, Quintana Roo











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