Si alguna vez te dijeron “vete a La Chingada”, hoy puedes estar seguro de que ese lugar existe —y es tan hermoso como su nombre lo sugiere.
Ubicado en el municipio de General Zaragoza, al sur de Nuevo León, este balneario natural, cuyo nombre real es Parque Recreativo Las Presitas, se ha vuelto célebre por sus aguas cristalinas color azul turquesa, su entrada gratuita y su ambiente relajado en plena naturaleza. Este rincón idílico es un testimonio de la belleza natural que se esconde fuera de las rutas turísticas más conocidas.
Un remanso sin costo alguno
La fama de “La Chingada” nació de la resistencia a pagar por recursos naturales. El Parque El Salto, cercano al sitio, cobra una tarifa de entrada; quienes buscaban una alternativa accesible decían “vámonos a La Chingada”, refiriéndose a Las Presitas, que, aunque más modesto, ofrece un entorno igualmente encantador sin costo alguno. La tradición oral de la región fue la que acuñó el nombre popular, convirtiendo una expresión coloquial en el apodo de un verdadero paraíso. Este balneario presume pozas naturales de agua turquesa alimentadas por pequeñas cascadas. Además de su belleza visual, cuenta con infraestructura básica como palapas, asadores, baños, bancas y áreas verdes ideales para picnic o descanso. No falta tampoco la sombra generada por la vegetación, perfecta para resguardarse del sol del norte. Este lugar es un claro ejemplo de cómo la simplicidad y la naturaleza pueden ser la combinación perfecta para un día de descanso inolvidable.
Un destino accesible y natural
Llegar no es complicado: se encuentra aproximadamente a 4 horas desde Monterrey, tomando la carretera 85 hacia Linares-Galeana y posteriormente rumbo a Zaragoza, o bien desde la carretera federal 40. El balneario abre todos los días de lunes a domingo, por lo general entre las 9:00 a.m. y las 7:00 p.m., y lo mejor: la entrada sigue siendo gratuita. El clima en la zona es agradable, con temperaturas promedio que oscilan entre 18 °C y 27 °C, lo que lo convierte en un destino ideal para disfrutar todo el año, sin el sofoco extremo del verano. La accesibilidad y el clima templado hacen de este balneario una opción perfecta para una escapada de fin de semana en cualquier temporada.
El entorno turístico de General Zaragoza
El municipio de General Zaragoza, donde se ubica “La Chingada”, es un tesoro escondido del sur de Nuevo León. Rodeado por la majestuosa Sierra Madre Oriental, el paisaje es una combinación de montañas, ríos y una exuberante vegetación que contrasta con la aridez característica de otras zonas del estado. La región ha sabido conservar su encanto rural, ofreciendo a los visitantes una experiencia auténtica y lejos del bullicio de las grandes ciudades.
Además del Parque Recreativo Las Presitas, el municipio cuenta con otros atractivos naturales que vale la pena explorar. El Parque Ecoturístico El Salto es uno de los más famosos y se encuentra a poca distancia. Es conocido por sus impresionantes cascadas, El Salto (30 m) y Velo de Novia (15 m), que crean un espectáculo natural inolvidable. Aunque la entrada es de pago, el entorno es ideal para actividades como senderismo, pesca, o simplemente disfrutar de la vista desde una de sus cabañas. Para los más aventureros, la zona ofrece rutas de senderismo que permiten explorar la flora y fauna local, así como descubrir formaciones rocosas únicas. La oferta turística se complementa con la calidez de su gente, que siempre está dispuesta a compartir las historias y leyendas de la región. El entorno natural de General Zaragoza es un paraíso para los amantes de la fotografía, que encontrarán en cada rincón una nueva oportunidad para capturar la belleza del paisaje.
Más que solo un chapuzón
Además de nadar en el agua turquesa —una de sus principales atracciones—, se pueden aprovechar los espacios para convivir con amigos o familia. Las áreas para picnic y los asadores invitan a disfrutar de una comida casual al aire libre. Si buscas extender tu estancia, hay opciones para acampar o incluso hospedarte en un pequeño hotel cercano. La oferta gastronómica en el sitio y sus alrededores es un aliciente adicional: platillos como asado de puerco, fritada, gorditas de trigo y el característico quiote quemado (parte del maguey cocida y dulce) son delicias típicas del norte que vale la pena probar mientras te relajas.
Un respiro para el fin de semana
La esencia de “La Chingada” radica en su simplicidad sincera: agua limpia, aire fresco, naturaleza accesible y sin pretensiones. Es el lugar perfecto para escapar del ritmo urbano, desconectarte y reconectar con quienes te acompañan. Es un refugio donde el tiempo parece detenerse, permitiendo a sus visitantes reconectar con la tranquilidad y la belleza del entorno natural. Es un destino perfecto para quienes buscan una pausa del ritmo frenético de la vida moderna.











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